miércoles, 5 de junio de 2013

Cumbres de San Bartolomé

   Cumbres de San Bartolomé se localiza dentro del Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche, cuenta en la actualidad con una población aproximada de 500 habitantes y un término municipal de unas 14.000 hectáreas.



   Como sus "hermanas", Cumbres de Enmedio y Cumbres Mayores, tiene su nacimiento en la despoblación de la antigua ciudad romana, de origen celta, Concordia Julia Nertóbriga. Su situación fronteriza ha determinado su historia y arquitectura. La localidad cuenta con un castillo del s. XIII que formó parte de la Banda Gallega, con muralla rectangular, protegido por torreones en sus vértices y en su interior, actualmente alberga la plaza de toros.


                                   


   La Iglesia de San Bartolomé, también del s. XIII, tiene tres portadas de piedra de cantería, de estilo gótico tardío, es de planta basilical y una sola nave. La torre es del s. XVIII y tiene un retablo renacentista de ladrillo y escayola. 

                             



                               

   En su interior hay dos tallas románicas de gran interés: la Virgen de Torre, del s.XIII y Santa Ana con la Virgen (Virgen del Pajarito), del s.XIV, ambas en madera policromada. Además de diversas imágenes como la de S.Bartolomé y la Virgen de la Aliseda (Patrón y Patrona de la localidad).

   Paseando por sus calles encontramos detalles característicos de nuestros pueblos serranos, sus fachadas, balcones y esa tranquilidad que transmite el reloj detenido en el tiempo.

             


                   



   Su paisaje de dehesas, con picos como el del Álamo y del Montoso, sus encinares y vegetación propia de  ribera, con restos de chozas antiguas de pastores y cortijos diseminados, hacen del senderismo una actividad que debemos  practicar en Cumbres de San Bartolomé.



miércoles, 22 de mayo de 2013

La aldaba

   Una aldaba es una pieza articulada de metal situada en las puertas exteriores de las casas que, dando golpes, servía para llamar a sus ocupantes.



   En las puertas de las casas de Cumbres de Enmedio encontramos varios tipos: antiguas, actuales, de diversas formas, las que cumplieron su verdadera función y las meramente decorativas.



















  



 Las aldabas eran un signo de supremacía, cuanto mas trabajadas, mas poder tenían sus moradores. Había puertas que no las tenían. 





   En pueblos pequeños, como el nuestro, las aldabas no se utilizaban habitualmente, los vecinos eran una gran familia y las puertas de las casas permanecían abiertas con toda confianza.





miércoles, 15 de mayo de 2013

Calle Real

   La calle Real, antigua calle del Generalísimo..., la calle de toda la vida.


Es el lugar donde fluye la vida, ahora más tranquila y callada que hace décadas, algo más animada los fines de semana. 


   En mi infancia siempre había movimiento en esta calle, la tienda de mis tíos Paco y Julia, que era estanco, panadería, farmacia, correos, comestibles... de todo podías encontrar allí. El bar de Aurelio, en la parte de arriba y el de mi tío Kiko en la parte media, recibían a diario la visita de los hombres del pueblo (en aquellos años no era tan habitual que las mujeres lo frecuentaran).


                     



   La casa que albergaba el Ayuntamiento, era la primera de la calle, nada tiene ver con el actual edificio de estilo más moderno. Allí estaba el Teleclub, donde los chiquillos de entonces se reunían para ver la tele y pasar el rato, también los mayores acudían sobretodo en tardes de toros.



   Cuando realmente la calle se llenaba de bullicio, era en S. Pedro, la festividad del Patrón. El santo procesionaba acompañado por todos los vecinos, engalanados para la ocasión. Era casi obligado estrenar traje y, por supuesto, las fachadas "blanqueadas". Por la noche, la caseta del baile con grupo musical y la calle llena de veladores, sin faltar el puesto del turrón.



   Así era la calle Real de mi pueblo.

domingo, 14 de abril de 2013

Encinasola

   Un  lugar  privilegiado  en  mi  doblao  lo ocupa Encinasola,  mi infancia es Encinasola.   Casi todos los recuerdos de mi niñez están enmarcados en este pueblo, por ello es imposible que estas pinceladas que dibujo hoy sobre él reflejen mis sentimientos hacia sus calles, sus sitios y sus gentes.



   El municipio ubicado en el Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche cuenta aproximadamente con 1500 habitantes y tiene como poblaciones cercanas, Barrancos (Portugal), Cumbres de San Bartolomé e Higuera La Real (Badajoz). La dehesa y el matorral mediterráneo forman su vegetación principal, en el cauce del Rio Múrtigas también encontramos alisedas y alamedas,su fauna es muy rica y variada, conejos, jabalies, ciervos, buitre negro....



   Aunque  los asentamientos humanos que dieron lugar a Encinasola se remontan milenios antes de nuestra era, el núcleo de población se comenzó a formar más tarde, cuando fruto de las continuas luchas con los vecinos portugueses por el dominio de la tierra se alzaron fortificaciones defensivas alrededor de las cuales se formó la población actual.




   Su patrimonio monumental está íntimamente ligado a su situación geográfica y a esos continuos litigios con sus vecinos portugueses, muestras son: el Fuerte de San Felipe y Fuerte de San Juan (ambos del s. XVI) y el Castillo (s. XIII).


Fuerte de San Juan


Fuerte de San Felipe
















  

 También cuenta con edificaciones religiosas como: la iglesia de San Andrés ( construida en dos fases, gótica y renacentista), la Ermita de los Santos Mártires (s. XVIII) y fuera de la población la Ermita de Roca-Amador y la Ermita de la Virgen de Flores, Patrona de Encinasola.




                           




    
                 
   Existen distintos senderos que permiten conocer el paisaje de dehesas y montes bajos de esta zona serrana, es bien conocida La Contienda, terreno comunal de portugueses y españoles dedicado sobretodo al pastoreo o el cauce del Rio Múrtigas con su afluente el Sillo, el Puente de los Cabriles (http://eldoblaodecumbres.blogspot.com.es/2014/01/sendero-encinasola-puente-de-los.html), la Peña San Sixto, etc.


   La riqueza cultural de Encinasola es patente en distintas manifestaciones, influenciada por pueblos como celtíberos, romanos o visigodos y su proximidad a Portugal y Extremadura han dado como resultado una forma de hablar peculiar, traduciéndose todo ello en expresiones artísticas como el fandango de Encinasola (s. XVI) o la danza del Pandero (s. XIII), baile que se hacía en los velatorios en la casa del difunto.






   Alguna de sus fiestas son: la Romería de la Virgen de Flores que se celebra una semana después del Domingo de Resurrección, la Romería de la Virgen de Roca-Amador en agosto o la Feria de Septiembre.

                         


   Los marochos (gentilicio de Encinasola) son gente alegre y acogedora que dejan huella en quien los visitan, nadie que pase por allí queda indiferente, personalmente, me faltan las palabras para poder expresar todo lo que estas calles y sus gentes me aportaron y el cariño que les tengo a todos ellos.


domingo, 7 de abril de 2013

La Primavera

      
   Primavera y Otoño son, para mi, las estaciones en que la Sierra está pletórica de color. 






   La primavera ha llegado, parece ser que lluviosa como casi todas las primaveras confirmando la regla de nuestro clima mediterráneo, caracterizado por tener una pluviosidad escasa  y concentrada en las estaciones intermedias (primavera y otoño), con temperaturas muy calurosas en verano y relativamente suaves en invierno.



 


   Los colores del campo y de sus habitantes son variados: amarillo, rojo, verde, lila, blanco, negro....

                                    

  



   Nuestro campo lleno de luz y de olores diferentes.









                

 

   Vida en la tierra,


Vida en las piedras...

 

Vida.