domingo, 17 de noviembre de 2013

Sendero Hinojales - Hinojales



   Este es un sendero circular, de unos 11 km. de longitud, que sale de la localidad de Hinojales, al norte del Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche, parte de él discurre por la provincia de Badajoz.


   

   En el recorrido propuesto, se enlazan varios caminos, pues en esta zona hay un entramado de rutas que unen los pueblos vecinos con la localidad.



   Iniciamos el sendero, en la parte norte del pueblo, junto a la Ermita de Nuestra Señora de la Tórtola, en un camino entre muros de piedra.


   El primer tramo del recorrido corresponde al conocido como "camino de la víbora", por el que vamos ascendiendo hasta el límite entre Andalucía y Extremadura.
                                                              
                                                                 
   
 Justo aquí, y siempre girando a la izquierda, enlazamos con el GR-48 en dirección a Encinasola, hasta que nos encontramos con el camino Hinojales-Cumbres Mayores, coincidiendo un tramo del trazado con la carretera que une estas dos localidades; y de nuevo, girando a la izquierda,  la abandonamos para dirigirnos al inicio de la ruta.


     
   El recorrido tiene una dificultad media-baja, centrándose ésta, sobretodo, en una prolongada ascensión al inicio del mismo.

   
   El camino discurre por un paisaje de huertos y dehesas de alcornoques, encinas y olivos.







                     

sábado, 9 de noviembre de 2013

El Otoño


   El día 22 de septiembre, comenzó el otoño.
   Si la primavera llena de color nuestra sierra, con sus flores;  el otoño, hace lo propio con sus frutos y hojas, que  se tornan de colores variados.






   Es difícil decidir en esta competición un ganador.



















  Los amarillos de las calabazas y de los árboles, el verde de los erizos de los castaños, el rojo de los madroños, el marrón de las hojas caducas, el arcoiris de las distintas especies de setas...














































  




















 El sonido del otoño, el agua refrescándolo todo, arroyos, riachuelos, fuentes e infinitas pendientes por las que resbala sin parar.





      Hasta el 21 de diciembre, podemos disfrutar del otoño, y todo el año de nuestra naturaleza. Así que... ¡a vivir la sierra!.

martes, 29 de octubre de 2013

Perrunillas

  Pensar en los sabores de mi infancia es trasladarme a la casa de mis abuelos, a una pequeña "bodega", que había en el hueco de la escalera, donde se guardaban aquellas tinajas llenas de dulces variados que  hacía mi abuela, ayudada por las mujeres mas allegadas, familia y vecinas. Las perrunillas eran mis dulces preferidos.


   Estas son una especie de pastas muy típicas de esta zona de la sierra onubense y también de la cercana Extremadura, tradicionalmente eran elaboradas en los conventos por las monjas.
   La receta, en cada sitio, tendrá sus variantes, la que os muestro, es muy sencilla y rica, aunque seguro no tanto como la de mi abuela.


   Los ingredientes que he usado para una docena y media de perrunillas son: 1/4 kg. de manteca de cerdo, 2 huevos, 1/2 kg. de harina, un chorrito de aguardiente, 1/4 kg. de azúcar, la ralladura de un limón, 1/2 cucharadita de canela en polvo y un sobre de levadura.

   La elaboración es muy fácil: ponemos la manteca en un recipiente, la batimos con la mano  hasta que quede cremosa, añadimos dos yemas de huevo y una clara batidas, la ralladura del limón, la canela, el aguardiente y el azúcar.






   En otro recipiente,  mezclamos la harina y la levadura tamizada, poco a poco, la añadimos a la masa, hecha anteriormente, hasta que ésta comience a desprenderse de las paredes del recipiente.

   

   Una vez terminada la masa la dejamos reposar unas cuatro horas cubierta con un paño.


   Después vamos tomando porciones y dándole la forma, ponemos papel vegetal en la bandeja del horno, o bien la rociamos de harina, y colocamos las perrunillas.


   Batimos la clara de huevo y pintamos por encima, poniéndole además un pelín de azúcar en cada pasta, si ponemos mucha se nos puede quemar
.


Para terminar, las ponemos en el horno a 180º, hasta que se doren (aproximadamente media hora) y listas para comer.