domingo, 15 de diciembre de 2019

Aldea del Castañuelo

   


   El Castañuelo, un pequeño núcleo de población que integra, junto a Carboneras, Corterrangel, Jabuguillo, La Umbría y Valdezufre, el grupo de seis aldeas con que cuenta el municipio de Aracena, situado a unos 7 kms.


   Aunque cuenta con poco mas de 100 habitantes, el silencio y la tranquilidad se apoderan de sus calles, las casas blancas salpicadas por otras de piedra, se derraman por el terreno en pendiente mostrando esa estampa tan característica de la arquitectura popular de esta sierra de Aracena.



   En la parte baja de la aldea, el barranco pone el punto de frescor y el sonido de la vida, su plaza y calles en donde descansa un pasado que aquí se hace cercano y acogedor.




  



 Por esta tierra pasaron pueblos antiguos que dejaron su huella, uno de los yacimiento arqueológicos más importantes de la provincia, el del Castañuelo, cuenta con asentamiento de diferentes épocas, una necrópolis prehistórica, las tumbas, y un poblado prerromano.



   A sus fiestas patronales de verano, hay que sumar nuevos eventos, como la fiesta del mosto o la jornada celta, que intentan atraer al turismo y dar vida a la pobre economía de estos pueblos serranos cada vez más despoblados.


miércoles, 27 de noviembre de 2019

Rincones escondidos: banco de la rivera de Jabugo

   

  Tenemos la fortuna de encontrar, en la multitud de senderos que recorren nuestra sierra, incontables rincones para quedarnos sorprendidos, este en el que ahora me detengo, está en el camino que lleva de Jabugo a Galaroza, es un recorrido bastante frecuentado por andarines sobretodo los fines de semana.

   Se trata de un tramo de camino que discurre al lado de la rivera de Jabugo, al llegar entramos en otra dimensión, la sencillez del paisaje unida a la majestuosidad de la vegetación, mezcladas con la música que el agua produce en su bajada, nos envuelven y hacen que irremediablemente nos detengamos en el banco de madera, que tan acertadamente colocaron hace ya unos años. Allí el tiempo también se para, acompañándonos en el descanso.

            
Foto tomada en marzo
Foto tomada en mayo

   En cualquier estación es un placer este alto en el camino, dependiendo de la época, encontramos los árboles con diferentes vestidos, el agua más o menos ruidosa, colores distintos en la tierra, pero la esencia sigue intacta. Disfrútala en silencio, respira hondo, sumérgete y déjate llevar.






 



 

sábado, 16 de junio de 2018

Arroyo Carabaña


   En tierras de Cortegana, en el camino que se dirige a La Nava, se encuentra el arroyo Carabaña, que presta sus aguas al Rio Múrtigas, muy presente en toda nuestra sierra.



  En el paseo, siguiendo su curso, nos adentramos en un paisaje que recuerda a la España cantábrica por la densidad y verdor de la vegetación que está por todas partes.



  En la tempranera mañana, la tenue neblina pone el misterio entre los verdes helechos de considerable altura, a medida que  el sol conquista el día, va dejando al descubierto un escenario digno de la mejor historia surgida de la mano de la naturaleza.



   El agua, remansada en algunos tramos, alocada y jovial en otros, nos guía por pequeñas cascadas y puentes improvisados, invitándonos también a mojar los pies en sus transparentes aguas, llenas de vida con piedras cubiertas por el suave limo.



  Árboles propios de la vegetación de ribera, rodean el cauce, protegiéndolo del sol y haciendo descender el termómetro para favorecer el descanso sestero de sus moradores. 



 Lavanda, margaritas, amapolas, matagallos, nazarenos, rosas silvestres, dedaleras, jacintos, gladiolos, jaras y algún lirio solitario, ponen la nota de color entre los helechos de gran porte y dan vida a cientos de insectos que mimosos las acarician.



   En el trayecto nos encontraremos los restos de varios molinos harineros, testigos de la importancia que tuvo en tiempos pasados la actividad de la molienda para Cortegana.



   Este paseo de unos cuatro kilómetros si lo hacemos solo de ida, llega hasta la Posada de Cortegana, se puede hacer con niños, si nos apetece seguir andando podemos volver por el mismo camino.
  

sábado, 9 de junio de 2018

Las Chinas, entre La Nava y Galaroza

  

    Entre municipios y aldeas de la Sierra de Huelva, encontramos Las Chinas, una apacible aldea que, como tantas, cuenta con pocos habitantes, pero con una particularidad: el núcleo de población está dividido entre dos términos municipales.


   La Iglesia de la Divina Pastora, es el punto que separa a cachoneros de navinos, a Galaroza de La Nava, esta peculiaridad no enturbia la tranquilidad de la vida de sus vecinos, ajenos a divisiones administrativas.


    Esta pequeña población contó en el pasado con molinos, de los que hoy quedan algunas ruinas, su cercanía al cauce del río Múrtigas también fue aprovechado por una empresa eléctrica para construir una pequeña presa.


    Se agradece un paseo por sus calles, los aproximadamente 40 habitantes conviven con la paz, el silencio y la lentitud del tiempo que parece acariciar arriates, muros y piedras, suavizando su belleza.


viernes, 1 de junio de 2018

Rincones escondidos: la calleja verde



   Bien escondido se encuentra un rincón de una belleza diferente, una calleja verde de unos pocos metros, un breve recorrido que nos abraza con el calor hogareño que proporciona el suelo cubierto de una mullida alfombra verde, que sube por las paredes de caliza creando un clima cálido.


   Una cueva vegetal cubierta de árboles, que simulan abrazar la tierra queriendo proteger su tesoro, procurando quizás, ocultarnos este camino para así cumplir su cometido de defender los dominios de este bosque andaluz, tamizando la luz del sol y debilitándola para crear la intimidad que nos permite disfrutar con todos los sentidos.



   Este camino envuelto por un bosque de roble melojo, con sus troncos cubiertos  por el verde que lo arropa todo, se encuentra en las cercanías de El Castaño del Robledo, en el corazón del Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche.
  

sábado, 26 de mayo de 2018

Orquídeas en la Sierra de Huelva

 

   En los últimos años ha crecido significativamente el número de admiradores de estas plantas, que destacan por sus diferentes formas y sus flores extrañas y de gran belleza.


   Este grupo vegetal tiene una gran variedad de especies, unas 20.000. Difíciles de clasificar, incluso para los especialistas, entre ellas se diferencian en cuanto a la forma de nutrición, a la época de floración o la reproducción, y por supuesto en cuanto a sus flores.


   En el Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche contamos con la presencia de orquídeas, salpicadas por los sitios más inesperados. Sobretodo en primavera, caminando por la sierra, nos sorprenden con su delicada pequeñez, tan diferentes en tamaño a las orquídeas tropicales tan comercializadas.


   Lo importante es disfrutar de sus flores tan especiales y atractivos colores, independientemente de que sepamos identificarlas. Observándolas descubriremos las distintas maneras que tienen las orquídeas de atraer a los insectos polinizadores:
  • Las que aparentan tener polen esparcido.
  • Las que simulan portar néctar, engañando también con sus colores y sustancias cromáticas.
  • Las que ofrecen entre sus partes, pequeñas cavidades, que dan cobijo a los insectos, aparentando nidos de abejas donde se alcanzan hasta 3ºC de diferencia con el exterior.
  • Las que engañan sexualmente a los insectos simulando sus flores la figura de la hembra.  



  En nuestra sierra encontramos una gran diversidad, hasta 25 variedades diferentes de orquídeas, de un total de 63 que existen en el territorio andaluz. Aunque no se debe descartar que sean algunas más y su avistamiento no haya sido informado. 



   Las más frecuentes son: 
  • Ophrys apífera o abejera
  • Ophrys lutea o abejara amarilla
  • Ophrys fusca o abejera oscura
  • Serapias o gallos
  • Aceras u orquídea del ahorcado
  • Orchis langei
  • Orchis cónica
  • Orchis papilonácea o mariposa

viernes, 18 de mayo de 2018

Desde arriba, los tres más altos.



   La Sierra de Huelva, situada en el norte de la provincia, cuenta con dos líneas montañosas separadas por las cuencas fluviales del río Múrtigas y la rivera de Huelva. Sus montes y cerros tienen poca altura pero si ofrecen cumbres cubiertas de vegetación y amplias panorámicas que hacen las delicias de fotógrafos y amantes de la naturaleza, en general.

   Los tres puntos más elevados son:

1.-  Cerro Bonales.



  Con 1055 metros se alza con el título de "techo" de la provincia, se encuentra en el término municipal de Arroyomolinos de León, en el límite con la vecina Badajoz. Se trata de una planicie en la que no se tiene sensación de altura, pero si vistas panorámicas de gran parte de la sierra de Huelva y de Badajoz. A pocos metros del punto geodésico colocado en el lugar, se encuentra el pico más alto de la provincia de Badajoz, coronado por el Monasterio de Tentudía.



2.- Cerro del Castaño.



  Ocupa el segundo lugar en altura, 962 metros, situado a pocos kilómetros de El Castaño del Robledo y rodeado de un frondoso castañar y del originario bosque de roble melojo. Espectaculares troncos proporcionan cobijo a rapaces nocturnas y pequeños mamíferos. En la cima un denso matorral cubre todo el espacio y hace, según la estación, de camuflaje al punto que marca la altura.



3.- Cerro San Cristóbal.



  Un mirador excepcional a 913 metros, muy cerca de Almonaster La Real, en días claros se visualiza, además de pueblos serranos, la cuenca minera y tierra extremeña. A pesar de no ser el punto más alto de la provincia, es uno de los más frecuentados por su fácil acceso, puede llegarse en coche hasta los dos miradores que tienen perspectivas distintas de la sierra y por su amplia panorámica. Los atardeceres desde este punto bien merecen una visita relajada.