domingo, 1 de diciembre de 2013

El Castañar



    En el Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche, el castañar ocupa unas 5.000 hectáreas, extendiéndose por los términos municipales de Alájar, Almonaster la Real, Aracena, Castaño del Robledo, Cortegana, Cortelazor, Fuenteheridos, Galaroza, Jabugo, Linares de la Sierra, Los Marines, La Nava y Valdelarco.


    El cultivo del castaño lo introdujeron en la Sierra de Huelva, habitantes del norte de la Península, sobre el siglo XV, sustituyendo al robledal existente.


    El castaño necesita para su desarrollo, altitudes superiores a 600 m., suelos ricos en hierro y magnesio, y abundantes precipitaciones, que mantengan la humedad requerida del suelo, todo ello se da en esta zona del Parque Natural.

















    Es un árbol de hoja caduca, que tiene en los meses de octubre y noviembre su máxima expresión cromática. Pasa del verde intenso en sus erizos, a finales de verano, a los distintos tonos verdosos, amarillentos, ocres y rojizos de sus hojas y fruto, en otoño. En invierno, la caída de la hoja, da un particular aspecto al castañar. 



    En la Sierra de Huelva, la edad media de los castaños es de 400 años, su poda es escasa y hay ejemplares con troncos de gran grosor.



   La castaña, madura dentro de una especie de erizo, no se debe recoger hasta que éste cae del árbol. Dentro de cada uno suele haber entre 3 y 5 frutos.




    Su recolección es difícil, este es el motivo de expresiones como "tiene castañas", para referirse a algo complicado. Los apañaores necesitan unos guantes especiales para extraer la castaña del erizo, esta labor se realiza en los meses  de octubre y noviembre. 















Existen en nuestra zona tres variedades de castañas: Planta Alajar, Helechal y Pelona.
















    La castaña es usada para consumo animal y humano, es un ingrediente utilizado para diversos platos tanto dulces como salados.
    Aprovechemos esta riqueza que nos ofrece la naturaleza, tan cerca, disfrutemos de nuestro castañar.

domingo, 17 de noviembre de 2013

Sendero Hinojales - Hinojales



   Este es un sendero circular, de unos 11 km. de longitud, que sale de la localidad de Hinojales, al norte del Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche, parte de él discurre por la provincia de Badajoz.


   

   En el recorrido propuesto, se enlazan varios caminos, pues en esta zona hay un entramado de rutas que unen los pueblos vecinos con la localidad.



   Iniciamos el sendero, en la parte norte del pueblo, junto a la Ermita de Nuestra Señora de la Tórtola, en un camino entre muros de piedra.


   El primer tramo del recorrido corresponde al conocido como "camino de la víbora", por el que vamos ascendiendo hasta el límite entre Andalucía y Extremadura.
                                                              
                                                                 
   
 Justo aquí, y siempre girando a la izquierda, enlazamos con el GR-48 en dirección a Encinasola, hasta que nos encontramos con el camino Hinojales-Cumbres Mayores, coincidiendo un tramo del trazado con la carretera que une estas dos localidades; y de nuevo, girando a la izquierda,  la abandonamos para dirigirnos al inicio de la ruta.


     
   El recorrido tiene una dificultad media-baja, centrándose ésta, sobretodo, en una prolongada ascensión al inicio del mismo.

   
   El camino discurre por un paisaje de huertos y dehesas de alcornoques, encinas y olivos.







                     

sábado, 9 de noviembre de 2013

El Otoño


   El día 22 de septiembre, comenzó el otoño.
   Si la primavera llena de color nuestra sierra, con sus flores;  el otoño, hace lo propio con sus frutos y hojas, que  se tornan de colores variados.






   Es difícil decidir en esta competición un ganador.



















  Los amarillos de las calabazas y de los árboles, el verde de los erizos de los castaños, el rojo de los madroños, el marrón de las hojas caducas, el arcoiris de las distintas especies de setas...














































  




















 El sonido del otoño, el agua refrescándolo todo, arroyos, riachuelos, fuentes e infinitas pendientes por las que resbala sin parar.





      Hasta el 21 de diciembre, podemos disfrutar del otoño, y todo el año de nuestra naturaleza. Así que... ¡a vivir la sierra!.